Hace unas
semanas un equipo de colaboradores de Nivel A decidimos participar en un
concurso desarrollado por una de las organizaciones más prestigiosas en
términos de RS (Responsabilidad Social) en el país.
Creímos que
era el momento de compartir una buena práctica ligada a nuestro quehacer educativo
y que agrega valor social.
Desde hace 7
años, Nivel A desarrolla un proyecto que denominamos “VIVE NIVEL A”.
Vive Nivel A
es un programa que incentiva el estudio, la sana competencia académica, la
perseverancia y el sacrificio con la finalidad de despertar en los niños y
jóvenes de la escuela, la esperanza de construir un futuro diferente en base a
la dedicación que le pongan al estudio.
Este
programa se desarrolla en beneficio de los niños del distrito de Santo Tomas de
Pata, Huancavelica. Este distrito es uno de los 10 más pobres del Perú y Nivel
A tiene un compromiso social adquirido desarrollado año a año con el único fin
de llevar paz, amor y esperanza.
Vive Nivel A
permite a los niños que califican en el programa tener la oportunidad de vivir
un mes en el hogar de una familia que lo acoge como hijo en la ciudad de Lima y
compartir la escuela con niños de la capital, todos ellos supervisados y
acompañados por la escuela (profesores y psicólogas) así como por los padres de
familia.
Los niños
que viven la experiencia que consiguieron producto de su esfuerzo, cambian para
bien, ven el mundo diferente y con posibilidades de desarrollo. Una ambición
sana por crecer y ser feliz se apodera de su expresión.
El
desarrollar nuestra presentación al concurso nos “obligó” a ponernos en
contacto con nuestros alumni (chicos que hicieron su pasantía en años
anteriores) y la respuesta fue extraordinaria y muy
emotiva. El común denominador agradecía la oportunidad, nos mencionaban que la
experiencia les había hecho mirar el mundo diferente, prueba de ello, estaban
estudiando (beca 18, colegio Mayor, etc.) con el propósito de ser mejores
personas.
La educación
es un ascensor social que te brinda la posibilidad de salir de la pobreza, el
hecho de colaborar con estos jóvenes y por las circunstancias poder verificar
el impacto positivo que se está dando, nos ha motivado aun más a seguir
colaborando, a seguir construyendo a seguir apostando por la educación con el
único objetivo de agregar valor social.
Por Javier García Blásquez López