miércoles, 17 de julio de 2013

FORMANDO FORMADORES

Por Javier García-Blásquez López

Desde hace 8 años tengo el placer de liderar una de las áreas de la Corporación Educativa Nivel A, el área pre universitaria, la misma que tiene como misión lograr que sus alumnos ingresen a las universidades para las que los preparamos. A lo largo de ese tiempo he sido parte del equipo de colaboradores que trabaja ciclo a ciclo acompañando a cientos de jóvenes a lograr su objetivo, el ingreso.
Pero la historia no acaba ahí, en realidad, recién comienza, si bien para la mayoría el cliente externo (alumno) es lo más importante, hay un ingrediente que el común denominador no considera y para la organización es valioso, sino fundamental y diferenciador: “El factor humano”
La academia pre universitaria Nivel A, a diferencia de otras instituciones que brindan servicios similares, está formada por un equipo interdisciplinario de jóvenes (la juventud no tiene nada que ver con la edad) altamente capacitados, con un corazón deseoso de mejorar cada día y con la pasión hacia la labor a flor de piel. En ese contexto, podemos formar equipos de profesores profesionales de la educación, profesionales que han encontrado en la enseñanza su realización personal y jóvenes estudiantes que encuentran en la academia la oportunidad de iniciar su proceso formativo en un ambiente laboral ideal y de aprendizaje constante.
Hace pocas semanas, un grupo de “ex profesores nivelones” se graduó en sus respectivas universidades y otro en su curso de post grado en el extranjero. Cuál es la constante: jóvenes profesionales con soft skills (competencias blandas) altamente desarrolladas, con capacidad de liderazgo, comunicación empática, autocontrol y una sólida formación en valores humanos.
La academia no solo logra el objetivo de nuestros alumnos, el ingreso a la universidad, sino que logra el objetivo de nuestros jóvenes profesores, desarrollar las competencias más preciadas en el mercado laboral actual para convertirse en profesionales de bien en aras de colaborar con el crecimiento sostenible de nuestro país.
Éxitos a todos los que apuestan por la educación en todas sus formas, desde el salón de clases, desde el ejercicio de la paternidad, desde el liderazgo en la empresa, etc.