miércoles, 24 de abril de 2013

Tengo 17 años y debo decidir qué hacer por el resto de mi vida

Por: Javier García Blásquez López


Parece una pregunta imposible de resolver, sobre todo si se entiende que tener 17 años significa estar en medio de una serie de cambios radicales tanto internos como externos. Las hormonas están totalmente descontroladas generando miles de cambios. El estado de ánimo gira 180° sin sentido ni explicación. Se siente alegría, rabia y tristeza. La vida siempre es “injusta”. Se acaba el colegio, el acné los vuelve locos, se acerca la fiesta de “promo”, no tienen pareja, su enamorada los deja, se “gilean” a la ex de su pata, su papá los vuelve a castigar. Y para colmo, DEBEN DECIDIR QUÉ HACER POR EL RESTO DE SU VIDA …. AUXILIO POR FAVOR. Esta es la realidad que afrontan muchos chicos, junto a la presión social que los lleva a “escoger” una carrera para agradar a papá, al “profe”, a sus patas, a su enamorada o lo que es peor, “porque el nombre de la carrera suena bonito”. En las siguientes líneas no pretendo dar la receta del éxito, pues no la hay, pero si escribiré que lo más terrible en la vida no es que escojas mal sino que no hagas nada. Varios estudios demuestran que una persona adulta cambia de carrera varias veces en la vida y eso no es malo. Sin ir muy lejos, cuando salí del colegio estudié una carrera técnica de mecánica y trabajé en logística, luego estudie ingeniería industrial y tuve un empresa de ahorro de energía, después trabajé en educación y estudié una licenciatura en el mismo rubro. Hace unos años estudié una maestría en factor humano y tengo 37 años. Seguramente cambiaré un poco más conforme siga creciendo como persona, pero eso no es malo, tan solo es parte de la vida. En resumen, no hay que temerle a los cambios, hay que temerle al hecho de no cambiar. Hay que esforzarse, informarse, preguntar, identificar los talentos y “mandarse”. Si en el camino se dan cuenta de que eso no es lo suyo, no teman, aunque no lo crean, si han sido responsables habrán ganado mucho más de lo que creen haber perdido. Mucha suerte y éxitos.