domingo, 21 de octubre de 2018

¿Qué se debe considerar para que un emprendimiento sea considerado social?


 ¿Qué se debe considerar para que un emprendimiento sea considerado social?

 Por MBA Javier García Blásquez López

Recuerdo que hace algún tiempo, escuché a un emprendedor social decir “la diferencia entre un emprendedor tradicional y un emprendedor social es que nosotros vamos de la indignación a la acción y a ellos los mueve exclusivamente la oportunidad de negocio”.


Estas palabras me estimularon a la reflexión y en este proceso fui encontrando el propósito superior que envuelve a todo emprendedor social y ambiental. Ese propósito es precisamente “no quedarse de brazos cruzados”, es movilizarse para realizar un cambio, una transformación de la situación observada a la situación deseada. Este emprendimiento, en muchos casos, nace sin conocimientos previos, sin estudios de mercado, sin presupuesto y  sin un norte empresarial muy definido. Sin embargo; sí  emerge con una visión extremadamente clara de la problemática que necesita solucionar,  la cual se convierte también en el combustible motivador que lo alimenta en su lucha por la transformación social para la construcción del mundo que queremos y nos merecemos.
Al emprendedor tradicional lo moviliza el objetivo de encontrar “el océano azul”[1], el mismo que se encuentra asociado con un desarrollo económico en la mayoría de los casos, con estudios previos o con un cuantioso capital más un olfato empresarial que lo determina a conquistar esa oportunidad.
Basándonos en esta reflexión, podemos visibilizar como el campo de acción del emprendimiento social y ambiental se aplica a diferentes líneas de impacto:
·         Medio ambiental,
·         Inclusión social,
·         Educación,
·         Salud,
·         Desarrollo económico y
·         Participación ciudadana.
Debido a que el concepto de emprendedor social es bastante nuevo, la mayoría de definiciones parten por indicar que son movimientos con un alto componente de innovación y que se desarrollan para lograr una transformación social. Sin embargo, no existe un consenso para explicar el concepto de modelo de negocio, puesto que algunas definiciones indican que si bien el modelo es de alto impacto social, debe tener un marcado brazo financiero (un ingreso constante aunque no necesariamente fijo). En este grupo se ubican las empresas sociales, las empresas híbridas y las empresas con propósito. Otras corrientes son más inclusivas e integran en este grupo a las congregaciones, colectivos, voluntariados y asociaciones con o sin fines de lucro, que están orientados a fines similares, pero que no ponen en evidencia alguna fuente formal de ingresos por actividad comercial o de servicios.
La actual legislación no admite empresas sociales ni híbridas, es decir, de acuerdo a ley, todas están consideradas como empresas y, por tanto, deben tributar de la misma forma. En esta situación,  la mayoría de empresas sociales (emprendimientos sociales con brazo financiero) enfrentan la primera gran muralla, pues al no ser la obtención de recursos el objetivo principal más sí el que les brinda la posibilidad de la sostenibilidad financiera, la tributación se convierte en una soga que termina por ahogar a varias de estas organizaciones.
En los últimos meses, el congresista Alberto de Belaunde ha presentado un proyecto de ley para regular las empresas de beneficio e interés colectivo[2]. Este presenta un modelo empresarial moderno, con una visión más amplia e inclusiva, en el que no se prioriza la rentabilidad financiera sino el triple impacto: ambiental, social y económico.
Este proyecto de ley alentaría a muchos emprendedores sociales a seguir trabajando en la tareas que el Estado no tiene capacidad para realizar y, de esta forma, contribuirían de una manera más justa al desarrollo social de nuestro país.

·         ¿Qué debe ser lo primero que no se debe hacer para alcanzar a ser un emprendimiento social?
En este mundo que cada día avanza más aceleradamente, difícilmente nos detenemos a pensar sobre ¿qué hicimos mal?, ¿en qué fallé?, ¿cómo puedo hacerlo mejor?, ¿a quién o a quiénes puedo recurrir para pedir apoyo asesoría o ayuda? En este acelerado proceso, los emprendimientos sociales y ambientales encuentran constantemente un motivo para desistir. Muchos de ellos, por las pocas estrategias del management y de negocios, suelen sucumbir ante la presión social (paradójico y en muchos casos familiar), las cuentas por pagar que van in crescendo, las responsabilidades y con ello terminan saliendo del ecosistema social, sin saberlo, sin quererlo y sin poder tener las estrategias y herramientas necesarias para revertir las dificultades asociadas al crecimiento organizacional. Estas problemáticas se presentan en todos los estratos sociales en los que se desarrollan estos emprendimientos, así como en todas las zonas geográficas de nuestro país y si hacemos una comparación con el mundo, también podremos observarlos en otras regiones.
En el caso peruano, podemos beneficiarnos de varios aprendizajes basados en la experiencia de trabajo con emprendimientos sociales en diversas regiones. Con ellos, nos vamos nutriendo de buenas y malas prácticas, de casos de emprendedores que siguen en la lucha y otros que la abandonan.
En resumen y fundamentados en nuestro recorrido por todo el territorio nacional buscando emprendedores sociales, hemos aprendido muchas lecciones valiosas de lo que no se debe hacer. Las mismas que  compartimos con los jóvenes que se aventuran a este modelo empresarial:
1.       No te enamores del proyecto, enamórate del propósito que te impulsa a hacer esa transformación social.
2.       No busques el modelo perfecto para empezar, busca la compañía perfecta para moverte.
3.       No existe emprendimiento perfecto de laboratorio, pues cuando lo tengas, el ecosistema ya habrá cambiado y tu proyecto no será necesario o ya habrá otro que lo haga mejor.
4.       No busques personas iguales a ti, busca personas diferentes, pero con el mismo propósito.
5.       Ser emprendedor es un reto muy riguroso y difícil. Después del paso inicial, se pasará un largo periodo en el llamado “valle de la muerte”. Ser emprendedor social es mucho más duro que el emprendedor tradicional y su despegue es más lento.
6.       Todas las historias de éxito que escucharás son “las fotografías” que se muestran luego de mil caídas, desilusiones, falta de apoyo y rechazo de tus círculos más cercanos.
7.       Debes tener muy en claro el propósito que te moviliza a sacar adelante el emprendimiento pues, en algunos casos, será el único elemento motivador que te mantendrá a flote en esta aventura.
De todas las lecciones, quizá la más poderosa es la número 1, enfatizamos en ello pues, a veces, nos enamoramos de ese “hijo” y tratamos de perfeccionar algo que tal vez ya no sirve o no podrá ser aplicado. Sin embargo, si estamos enamorados del propósito que nos movilizó, podemos cambiar las estrategias, las personas, los lugares, los recursos hasta encontrar la ruta correcta que nos permita, en un “beta” permanente, seguir luchando para lograr nuestro propósito social.

·         ¿Qué actividad económica se presta más para un emprendimiento social?
Si tenemos como punto de partida que un emprendimiento social o ambiental  busca solucionar un problema latente y este problema se puede dar en casi cualquier área de desarrollo humano: medio ambiental, inclusión social, educación, salud, desarrollo económico y participación ciudadana, entonces también podremos observar actividad económica en ellos.
Analizando el ecosistema, las grandes empresas, el corporativo, compra cantidades inmensas de artículos para el área de imagen, artículos para fortalecer su marca e imagen corporativa, artículos que no están relacionados con el core business de la organización, pero que están dentro de su presupuesto regular.
Estas compras de artículos y servicios se generan en diversas áreas, por ejemplo, por una cuestión legal, toda empresa debe tener 3% de colaboradores con alguna discapacidad (inclusión laboral); sin embargo, las empresas no están preparadas para dar atención y valorar a estos talentos. ¿Acaso solo están dándoles un espacio para cumplir con la ley? O tal vez, invertir en formación y diseño de espacios idóneos para aprovechar los talentos muchas veces desperdiciados por desconocimiento. Ese es un ejemplo claro de emprendimientos sociales que trabajan en inclusión laboral.
Las empresas entregan regalos para fortalecer su marca, muchos de ellos son comprados por la ley de oferta y demanda adquiriéndose, por cuestión de precios, a veces sin conocer la cadena de valor o si es que los proveedores han tenido buenas prácticas. Ante ello, emergen proveedores de impacto, proveedores que tienen una cadena de valor definida, clara y proveen artículos reciclados, confeccionados con material reusable, todos ellos con mención especial de recordación de conciencia ambiental. Esos emprendimientos tienen una clara visión medioambiental.
Nuestro país es uno de los lugares con mayor índice de violencia contra la mujer.  Una de las causas es que la mujer vive subyugada al control machista, pues es el hombre es el único gestor de la economía de la casa. En este marco, surgen proyectos que valoran la labor de la mujer, la empoderan, capacitan y pagan por su trabajo en diversas categorías.  Este es un típico proyecto de participación ciudadana y desarrollo económico.
Existe, hoy en día, una dinámica corriente a favor del voluntariado; sin embargo, las empresas están más concentradas en su labor regular. Ante esta situación, surgen organizaciones que buscan conectar y brindar un servicio de acompañamiento a estas empresas para que su personal pueda realizar voluntariados profesionales y así mejoren notablemente el clima organizacional.
Los diferentes modelos que coexisten en todo el Perú proveen la gran esperanza de que estos emprendimientos han llegado para quedarse y que, día a día,  profesionalizan más su labor y, en un breve plazo, serán la piedra angular en el desarrollo económico y social de nuestro país, siendo estas un ejemplo de desarrollo en todas sus líneas.

viernes, 17 de julio de 2015

Y tú, ¿te comportas como niñita?

¿Cuántas veces, independientemente del sexo o edad, le has dicho a alguien “te comportas como una niñita”?

Parece mentira pero es usual escuchar a hombres y mujeres de todas las edades expresarse así de alguien (en especial de hombres): “juega como una niñita”, “mira, corre como niña”, “jajaja, se comporta como una bebe”, “llora como una nena”, “tiene la fuerza de una chiquita”.
Estas expresiones no hacen más que hacernos pensar en que las niñas son torpes por naturaleza, que son incapaces de hacer cosas con destreza, que carecen de fuerza, que son extremadamente delicadas y no pueden valerse por ellas mismas… en fin, si llegan a crecer será debido al extremo cuidado que hemos puesto para evitar que un mundo cruel las trague. Sencillamente, ellas son las criaturas más vulnerables de la humanidad. ¿Será esto cierto?

Para reflexionar un poco sobre esto miro a mi hija de 5 años, el target en cuestión, y trato de analizarla. Ella se sabe vestir sola, come con autonomía, juega con niños y niñas mayores y menores y jamás la he visto ser maltratada, aunque a veces ella maltrata un poco y yo le llamo “la novia de Chucky”. Le encanta bailar ballet y entrenar artes marciales combinadas, desarrolla con mucha habilidad la gimnasia, con aspas de molino mejores a las que yo hacía en mis buenos tiempos… me reta a jugar partidos de ajedrez y a sus cortos años domina todos los movimientos de las piezas. También es muy veloz y creativa, le encanta la bicicleta, los patines, las manualidades, el skate, el futbol, la pintura y el dibujo. Mientras sigo pensando en las características de mi hija, no le encuentro ni lo pobre ni lo indefensa... Entonces, ¿dónde está esta criatura vulnerable?
De pronto, la veo llorar.
Llora de coraje porque se golpeó mientras jugaba… ¿será ese el indicador de “delicadeza”?. Creo que en nuestra sociedad injustamente menospreciamos las enormes capacidades de los niños y niñas. Ambos son criaturas hermosas y poderosas que pueden tener rendidos a sus padres a sus pies. En mi casa, basta con un beso de mi hija para que haga lo que quiera conmigo.
Así, llegué a la conclusión de que “comportarse como una niñita” significa ser audaz, creativo, valiente, sensible, emotivo y cariñoso… ¡yo realmente quisiera comportarme así!

Javier García Blásquez López

jueves, 7 de mayo de 2015

¿A quién quieres más, a papá o a mamá?

Por Javier García Blásquez López

Una pregunta clásica e incómoda que se suele hacer a los niños con algún fin, a veces inocente a veces con alguna extraña intención. El resultado siempre será incierto y la creatividad de la criatura sacará muchas sonrisas y algunas preocupaciones.
Pero que ocurriría si la pregunta fuera al revés y te preguntarán a ti, como padre ¿a quién quieres más, a tu hijo o a tu hija? De manera natural, la respuesta socialmente aceptada es decir “mi corazón les pertenece a ambos por igual 50/50” o cualquier variante. El padre o madre sería condenado si expresa una preferencia por alguno de  los dos.
Sin entrar en fundamentos psicológicos o filosóficos ¿es posible querer a dos criaturas que provienen de ti por igual? Pues luego de mucho indagar y curiosear puedo proponer una respuesta muy clara “si y no”
Me disculparán los que deseaban encontrar una única respuesta, pero en el paso de los años me he dado cuenta que todo es relativo en el desarrollo humano. Tan relativo y sorprendente como el conjunto de respuestas que podríamos obtener ante hacer  la pregunta fundamental sobre a quién quieres más “a tu niño o a tu niña”
Luego de esto, volvemos a nuestra pregunta y la búsqueda de su respuesta y no me queda más que, a partir de mi experiencia, contar la forma en que quiero a cada uno de mis hijos de forma absolutamente igual pero totalmente diferente.
Mi hijo tiene 7 años, es un niño coqueto tosco y juguetón, lo trato con amor y cierta rudeza pues me veo reflejado en él, trato de ser su ejemplo y reír de cosas “de hombres”, tenemos gustos similares y nos atraen ciertas cosas por igual, a pesar de sus cortos años veo en él un hombrecito en crecimiento (ojo, no un hombre pequeño pues es un niño) al que podría resondrar en caso se porte mal. Lo amo con todo mi corazón y fue el causante de que fuera padre por primera vez.

Mi niña, tiene 5 años, me derrito por ella y con la capacidad incrustada en el ADN de toda damita, hace lo que quiere conmigo, no podré negar que me cuesta mucho más ser duro con ella que con mi tigrecito pues ante una mirada tierna y un “te quiero papá” o unos masajitos dulces que cierra con un beso, quedo derretido a sus pies. Ella es mi todo.

Al leer estas líneas uno presupone que tengo preferencia por mi hija a lo que puedo decir que el amor no está dividido 50 / 50, está dividido 100 / 100 y es íntegro y total a cada uno de ellos con diferentes formas, con diferentes matices y con diferentes emociones.

El tener hijos no es una obligación, te cambia la vida y no te la hace más fácil, te la hace más difícil y dura, más sacrificios, dejar de hacer cosas que hacías antes, sin embargo si tienes la madurez suficiente, es una etapa que te brinda Dios para poder disfrutar de forma increíble el desarrollo de personitas únicas que tienen el 100% de tu cariño, independientemente de la cantidad de hijos que tengas, todos y cada uno de ellos con su singularidad y sus ocurrencias tendrá todo, todo tu amor.

Ama a tus hijos, no tras de una ventana, ama a tus hijos y dales tu calor las 24 horas del día, los 7 días de la semana los 365 días del año

viernes, 5 de diciembre de 2014

¡SE ME ROMPIÓ LA FUENTE!

Por Javier García Blásquez López 

Nos miramos a los ojos y le dije: “esta será la última noche que dormiremos los dos solos aquí”.
Hasta ahí, la historia planificada y organizada parecía perfecta. Sin embargo la vida es perfectamente imperfecta.
La llegada de nuestro primer bebe estaba “planificada” para el 7 de diciembre (día de buena suerte no solo por ser “7” si no porque es un día antes del feriado). En la noche del 5 de diciembre nos dimos este mensaje de amor pues al día siguiente dormiríamos en la clínica Montesur para pasar por todas las pruebas requeridas y así esperar la llegada de nuestro cachorro.
Eran poco más de las 10 de la noche cuando nos fuimos a dormir, en el interín mi esposa me dijo: “mi cel no tiene saldo ¿el tuyo?” a lo que le comenté que me había gastado todo pero como la carga se hacía los días 6, no era necesario “recargarlo” gastando por un solo día (craso error).
Parece que fue ayer y a veces me levanto con ese grito de alerta que suena en mi cabeza “¡SE ME ROMPIÓ LA FUENTE!”. Debo tomarme una pausa en este relato para explicar claramente que todas las historias que se han creado en relación a mis supuestas reacciones ante este suceso son falsas, en ningún momento dije “¿qué fuente?” “¿fuente de qué quieres que pida?” “¿de qué fuente hablas?”  ni nada que diferentes personas han querido “inventar”.
Al escuchar esa alerta, me dieron escalofríos, debía actuar, estábamos solos, debíamos madurar a toda velocidad, ¡seríamos papás … ¡ y no podía llamar a nadie pues a pesar de ser la 1 am del 6 de diciembre la bendita carga automática del celular no se había efectuado.
Salimos con toalla en mano (por la fuente), subimos a nuestro carro y a la vieja costumbre nos fuimos solos a enfrentar ese desafío, llegamos a la clínica y nos fueron atendiendo con la urgencia que el caso requería, ellos llamaron a su doctor y cuando me di cuenta, estaba yo solo. Es claro que el actor más importante de esta obra es la madre y el regalo de Dios es la criatura que llegará, sin embargo quiero aclarar que como papás tenemos sentimientos, miedos y usualmente estamos solos en este proceso.
Sabía que tenía que llamar a la familia …. Y siendo más de las 3am mi celular aún no tenia saldo para llamar. No me quedó otra más que coger el teléfono monedero (para los antiguos “RIN”) que había en la clínica y me percaté que la moneda que tenía era de S/.5 (estas maquinas no dan vuelto) y llamé a mi cuñada. Luego de esa llamada todo fue cuesta abajo, nos acompañaron en todo el proceso hasta que escuchamos el llanto de la criaturita que me cambió la vida para siempre. Y reafirmo esta expresión (me cambió la vida) pues fue ahí cuando solté por primera vez lagrimas de alegría extrema, las mismas que ahora fluyen ante las emociones que en la vida se viven.
Feliz cumpleaños Cristóbal, gracias por enseñarme un nuevo mundo en cada segundo de tu vida.

Papá

jueves, 23 de octubre de 2014

Más que responsabilidad social, ¡VIVE NIVEL A!

Hace unas semanas un equipo de colaboradores de Nivel A decidimos participar en un concurso desarrollado por una de las organizaciones más prestigiosas en términos de RS (Responsabilidad Social) en el país.
Creímos que era el momento de compartir una buena práctica ligada a nuestro quehacer educativo y que agrega valor social.
Desde hace 7 años, Nivel A desarrolla un proyecto que denominamos “VIVE NIVEL A”.
Vive Nivel A es un programa que incentiva el estudio, la sana competencia académica, la perseverancia y el sacrificio con la finalidad de despertar en los niños y jóvenes de la escuela, la esperanza de construir un futuro diferente en base a la dedicación que le pongan al estudio.
Este programa se desarrolla en beneficio de los niños del distrito de Santo Tomas de Pata, Huancavelica. Este distrito es uno de los 10 más pobres del Perú y Nivel A tiene un compromiso social adquirido desarrollado año a año con el único fin de llevar paz, amor y esperanza.
Vive Nivel A permite a los niños que califican en el programa tener la oportunidad de vivir un mes en el hogar de una familia que lo acoge como hijo en la ciudad de Lima y compartir la escuela con niños de la capital, todos ellos supervisados y acompañados por la escuela (profesores y psicólogas) así como por los padres de familia.
Los niños que viven la experiencia que consiguieron producto de su esfuerzo, cambian para bien, ven el mundo diferente y con posibilidades de desarrollo. Una ambición sana por crecer y ser feliz se apodera de su expresión.
El desarrollar nuestra presentación al concurso nos “obligó” a ponernos en contacto con nuestros alumni (chicos que hicieron su pasantía en años anteriores) y la respuesta fue extraordinaria y muy emotiva. El común denominador agradecía la oportunidad, nos mencionaban que la experiencia les había hecho mirar el mundo diferente, prueba de ello, estaban estudiando (beca 18, colegio Mayor, etc.) con el propósito de ser mejores personas.

La educación es un ascensor social que te brinda la posibilidad de salir de la pobreza, el hecho de colaborar con estos jóvenes y por las circunstancias poder verificar el impacto positivo que se está dando, nos ha motivado aun más a seguir colaborando, a seguir construyendo a seguir apostando por la educación con el único objetivo de agregar valor social.

Por Javier García Blásquez López


miércoles, 27 de agosto de 2014

Y tú, ¿eres feliz?

El día a día y la urgencia de vivir (no le digamos más sobrevivir), hace que preguntas como esta sean las últimas que deseas escuchar, pues, más relevante o importante, según tu edad o género, será enterarte sobre el futbol del fin de semana, el último culebrón de la farándula local, el mundo del cine o el próximo concierto. Son pocas las veces en que nos detenemos y dejamos de mirar hacia afuera para concentramos un instante en nosotros mismos y mirar hacia adentro. ¿Por qué no lo hacemos? Probablemente por miedo, ya que es más fácil encontrar respuestas afuera, las mismas que puedes criticar pues tal vez no puedas encontrar las respuestas que deseas adentro.
La felicidad está fuertemente bombardeada y condicionada a estímulos externos, el mundo nos obliga a comprar momentos de felicidad con la adquisición de un producto o servicio de moda, el viaje de tus sueños, el vehículo necesitado, la casa deseada, etc.  El ser humano está tan concentrado en “vivir” que necesita “comprar” felicidad y lo hace por las innumerables ofertas que el mercado te da.
¿Es eso felicidad? ¿Realmente eres feliz? Mi intención no es estimular tu depresión ni convencerte que eres infeliz, probablemente el peor insulto que existe es el ser infeliz, un ser exento de toda felicidad, sino hacerte reflexionar en buscar lo que hoy es el tema más importante para muchas organizaciones.
La empresa moderna ha dejado de concentrarse exclusivamente en los procesos y se ha dado cuenta de que el factor diferenciador de una organización con otra es el ser humano, a este increíble descubrimiento, hay que añadir que se han dado cuenta también que en la medida en que hagan “su tarea” siendo más felices los colaboradores, los resultados serán sorprendentemente mejores, tendrán menores pérdidas, mas rentabilidad, menor rotación, etc.
Es decir, el mundo moderno se ha dado cuenta que la clave del éxito organizacional es LA FELICIDAD. Las familias se han dado cuenta de que jugando, sonriendo, bailando y compartiendo, simplemente siendo felices, son emocionalmente más estables y por ende desarrollan niños felices. Las escuelas que tienen como meta, más que el cúmulo de conocimientos que igual van a aprender, el concepto de la felicidad podrán lograr el sueño que muchos no vivieron: “lograr que el niño asista feliz a clases”.
¿Es tan difícil ser feliz? No sé cuánto lo sea, yo solo sé que cada día que abro los ojos, veo lo que más amo a mi alrededor, respiro profundo y la sonrisa se instala en mí rostro, acompañándome todo el día para contagiar felicidad a todo con el que tenga el placer de cruzarme.
Y tú, ¿eres feliz?

Javier García Blásquez López 

miércoles, 16 de julio de 2014

10 consejos a mis 38 para mí a mis 18

Si bien aún no hecho canas, salvo tres distraídas que afloran en mi barba, ya voy cabalgando orgulloso sobre los 38. Una edad espectacular, poderosa, juvenil, experimentada, de respeto y seguridad.

Al mirar hacia atrás, uno recuerda con ternura los años pasados y en medio de esas sonrisas picaronas de recuerdos mil, también afloran consejos que quisiera dar a mi “yo” del ayer.

Comparto 10 que creo son los mas importantes a tener en consideración en esa hermosa y peligrosa etapa de la vida: 

  1. Ten cuidado, ya que si bien “eres primo de Superman y a ti no te pasará nada”, vales más de lo que crees para muchas personas.
  2. Tus padres siempre estarán preocupados por ti, no importa lo que digas. Les importas demasiado y les importarás siempre.
  3. Sé bueno, no hagas llorar a ninguna chica y respeta a la gente. Abraza mucho.
  4. Diviértete demasiado, sé exageradamente feliz (siempre sabiendo que hay un mañana).
  5. Sé positivo, irradia positivismo, recuerda “si las cosas no están bien, es porque aún no han acabado”.
  6.   Apasiónate por el camino más que por llegar a la meta, disfruta la ruta y no cierres los ojos  por ver el destino.
  7. Ten una visión, pégala en la pared de tu cuarto y sueña con llegar a ella todos los días.
  8. Estudia, “chanca”, lee mucho, disfruta aprender, conversa, escucha, discute, concilia, sé humano entre los humanos.
  9. Viaja demasiado, conoce a la gente y su cultura, respeta y entiende, no critiques.
  10. Vive con intensidad, con pasión, imprime una sonrisa a cada persona que veas y solo deja que tu energía fluya por los que tengas el placer de conocer.
Disfruta los próximos 20 años de tu vida, serán un verdadero regalo,

Javier García Blásquez López